
El ser humano necesita referencias espacio temporales, es un hecho. Los humanos necesitamos tener algo o alguien con quien compararnos, de quién aprender, a quien seguir o imitar, no porque seamos incapaces de pensar por nosotros mismos, aunque así lo parece, sino por la ley de conservación de la energía.
Sí, puritita física; la energía ni se crea ni se destruye, pero hay que usarla para simplemente cambiarla de sitio, que paradoja, ¿verdad? Pues este esfuerzo necesario para simplemente obtener un cambio de estado de la misma energía provoca que siempre elijamos el camino fácil, el método del mínimo esfuerzo.
Así que es más fácil ser fan de alguien supuestamente más importante que nosotros mismos, que desarrollar criterios própios.
En el Makerismo también ocurre, y nos ocurre con esa adoración que muchos parecen sentir con el señorito Jobs, en adelante aquí denominado señorito Trabajillos.
Y no le niego el talento, por ejemplo fue en parte padre del primer “cabezón”, y nunca se le podrá quitar el mérito de se cofundador de Apple.
Muchas gracias señor Trabajillos.
Perooooo…
Dicen que en presencia de Trabajillos se experimenta una especie de distorsión de la realidad, bueno, es algo común a todos los líderes carismáticos. No es extraño.
Dicen que en cuanto sales por la puerta y meditas un poco, te preguntas como demonios has podido estar de acuerdo con lo que se ha dicho momentos antes. Y bueno, es lo que les pasa siempre a los malos de película, todos les obedecen por muy ditirámbico que sea su plan.
Pero lo que no entiendo es la veneración que muchos sienten por el teniéndole a miles de kilómetros.
Desmitifiquemos un pelín.
Si sabemos un poco de ingeniería no se nos ocultara que el proceso de desarrollo de un producto industrial tan complejo como un ordenador lleva mucho tiempo. Desde la primera idea y los planteamientos iniciales de un nuevo producto, hasta desembalarlo en casa, pasan fácilmente tres, cuatro, cinco o más años — para frustración de los técnicos de mercado que lo quieren todo ya —.
Se ha dicho que Trabajillos salvo Apple de manos de mi mono Amelio, peroooo… no es cierto que él sea el responsable de la revolución translucida IMac, cuando él llego a Cupertino, volvió más bien, los diseños del IMac, incluso del las Minitorre B&W ya estaban o debían estar muy avanzados y se debieron gestar durante la etapa de Amelio.
Trabajillos solo tuvo la buena suerte de llegar justo a tiempo y firmar la orden de producción, aunque por otro lado, dudo mucho que tuviera otra opción.
Trabajillos llego a Apple con su sueño del Next bajo el brazo y les aporto el nucleo UNIX del futuro MACOSX, ¡bravo por el chico!, pero mientras construía sus máquinas soñadas, había que vender algo y de ahí salió la etapa de los G3, los G4, los IMac y compañía, que se alargo más de lo que él hubiera deseado, eso seguro.
Lo lamentable es darle más crédito del que merece, y no merece el crédito de de haber salvado Apple, merece reconocimiento por ver el potencial mercado de la música para llevar en el bolsillo, la tienda de estos productos en red, y quizás la revolución del UNIX.
Pero no más.
Y ahora, cuando los productos de Apple, sin dejar de ser lo mejor disponible — bueno, dejémoslo en que son el mal menor —, son productos que se han alejado y mucho de la filosofia original del Mac, cuando en Cupertino se preguntaban ¿como va hacer las cosas el usuario? antes de diseñar nada, y se creaban máquinas y sistemas operativos pensando en hacerle la vida más fácil al usuario.
Ahora que los Mac ya les gustan a los vendedores y técnicos porque les dan trabajo, por que antes cualquiera, por poco que supiera podía solucionar cualquier problema y ahora han proliferado los S.A.T. — algunos tan bucaneros cómo los dedicado a ruindos — y los foros de “soluciones”.
Antes, no había casi ningún sitio donde consultar, pero es que rara vez hacía falta, pero ahora los Mac no son tan fiables, por mucho que algunos desprecien los problemas por ser estadísticamente irrelevantes.
Quizas solo de problemas uno de cada mil, pero los dan y eso es un hecho.
Ahora que en Apple, la filosofía es que si no puedes pagar o no tienes talento para usar sus productos como ellos quieren que los uses, mejor no lo compres.
Toma ya elitismo. Y a mi me decían que el Macintosh era para pijos y artes gráficas.
Ahora si que hay que agradecerle a Trabajillos que se hallan olvidado del usuario, perdido en su nube tecnológica, como hacen todos los fabricantes de alto copete.
Sinceramente, no me gustan los Mac recientes, aunque odio el taiwanware y el ruindos, claro.
Y la verdad es que si bien le deseo que viva muchos años, espero que el señor Trabajillos se retire pronto.
Es más, espero que se pongan a buscar otro C.E.O. de la vieja guardia para sustituirle, quizás, ojalá, un Wozniak.
Pero viendo que tipo de gente ha ido desplazando a la vieja guardia en Cupertino, soy muy pesimista en cuanto al futuro de nuestros queridos Mac.
Quizás sea cierto, y los makeros seamos anticuados y obsoletos, pero lo que hay que preguntarse es si esa huida hacía adelante nos lleva a algún lugar o es solo la carrera del leming hacía el acantilado.
Ya hablaremos de ellos en próximas entregas.
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