Es cierto, muy cierto por desgracia, que uno de los peores lastres de la tecnología informática es tener que mantener la compatibilidad con las tecnología obsoletas.
Sí, así es, y quién no lo crea solo tiene que ver el desastre que la ha supuesto a los primeros ruindos.
Perooooo… como en todo, en el punto medio, en el equilibrio está el buen gusto.
Hay que conservar, evolucionar, mejorar las buenas ideas del pasado e incorporarlas al futuro.
Porque cuando se rompe alegremente con el pasado, cuando se tira de las incompatibilidades a pelo, el resultado suele ser igualmente desastroso.
Y si tampoco se lo creen solo tienen que mirar los desastres de los últimos ruindos.
Los usuarios del Mac jamas habíamos tenido estos problemas porque nunca, jamas, se ha producido una ruptura traumática con las nuevas tecnologías incorporadas al Mac… hasta ahora.
Cuando llego el Sistema Siete, se siguió pudiendo usar el parque de programas y periféricos de que se disponía y menos mal porque eran carísimos.
El SO siempre fue compatible hacía atrás, pero bien, no como en el desastroso ruindos.
Luego, cuando llego el PPC a sustituir los 68.000, hubo problemas con los 7.1.2 y compañía, pero el SO supo mantener la compatibilidad. Yo sigo usando programas antiguos arrancando el 9.2 en el G4, tanto 68.000, como FAT, como lo que sea.
Luego, con el equis la cosa no defraudo — bueeenooo —. Sí, con programas y periféricos nativos se obtenían mejores resultados, pero lo “anticuado” seguía funcionando a poco que lo cuidásemos.
Pero, ¡ay!, eso es cosa del pasado. El intel, las nuevas técnicas dirigidas no al objeto sino a la mercadotécnica y la cabeza a pájaros de Jobs nos esta jodiendo pero bien.
En Apple parecen haber aprendido de mocochof y parece que prefieren hacer caja obligando a actualizarse por cojones y renovarlo todo cada seis mese — él que pueda, claro, que él que no pueda que no compre Mac — que por el hecho de vender buenos productos.
Vale, vale, vale, sí, el Mac sigue siendo lo menos malo del mercado, pero no es eso.
Yo quiero que mi Mac sea el mejor, como lo ha sido siempre, y no lo menos malo.
No me me conformo con males menores, soy Makero.
Pero me repito con esta cantinela, lo siento.
Pero es que me enfado porque si bien, el no usar el leopardo fue una decisión que en algún momento fue cuestión de gusto, de capricho si se quiere, de comodidad acaso.
El no usar el gato friolero viene a cuento con razones de peso. No puedo y punto.
Yo no voy a tirar a la basura mi impresora Epson 3000 porque sea una Apple Talk. Y no la voy a tirar porque a pesar de su casi una década de uso, sigue funcionando de maravilla, mejor que muchas impresoras más modernas y que en teoría, con sus seis o siete cartuchos y mayor sofisticación deberían funcionar mejor.
Pero en Apple han matado SU tecnología de compatibilidad, que no se si es mejor o peor que otras implementadas por unix, pero que en cualquier caso era suya y llevaba veintitantos años funcionando de maravilla y que seguía permitiendo usar, a veces con problemas, pero usar periféricos antiguos.
Claro, hay un buen argumento comercial detrás, que si el MacOS adopta protocolos estándar en el mercado, podrá usar cualquier impresora sin que tenga que ser “para Mac”.
Que es un buen argumento para vender, sí, pero nada más.
Y la industria tan contenta porque de golpe centenares de magnificas impresoras quedan inútiles.
Y es el mismo problema que tenemos con el Mac, ya no se trata de hacer buenos productos, que duren y funcionen, sino de vender, y si se hace a costa de que los productos no sean tan buenos como antes, pues bueno, no importa mientras sigamos picando ¿no?.
La única decisión posible en este momento es o comprarnos una nueva impresora, que en el caso de impresoras domesticas, que como todo el mundo sabe sale más barato comprarlas nuevas que instalarles cartuchos cuando se agotan, puede ser un problema anecdótico.
Pero imaginemos, no ya yo que llevo diez años con al epson, sino un profesional que se comprara hace poco una impresora de dos mil euros y que sea A.T.
¿Y si, por casualidad, esa impresora no es convertible a otras tecnologías o loo es a un alto coste?
Pues ese profesional solo podrá elegir la segunda opción; pasar del gato frío. Al menos hasta que algún haker makero escriba un programa para usar las impresoras Apple Talk en él.
¿Imposible? ¿Si se pudiera lo hacían en Apple? Ya, igual que usar programas de PPC del clásico en un intel, ¿verdad?
Pues sí se puede, sí, prueben sheepshaver.
Así que la cosa no es que no se pueda seguir usando lo antiguo pero bien, como siempre lo hemos hecho los makeros, sino que en Apple no quieren seguir ese camino en pos de mejores beneficios al estilo mocochof.
Bueno, yo creo, y seguiré diciéndolo, que se equivocan y mucho, pero mientras existan makeros que construyan las soluciones por amor al Mac, pues iremos tirando los usuarios, pero… la paciencia tiene un límite.
Jorge Díaz
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