Estamos en construcción, disculpe usted las molestias... o no.

 

¿De que va VadeMACum?

Allá por mil novecientos ochenta y cinco conocí un primer Mac, un Plus creo recordar.

Yo trabajaba en un periódico local muy humilde, que, locos ellos, pensaron en comprar un ordenador, — hasta ese momento yo lo montaba a mano a base de artículos escritos en una Olivetti eléctrica —, y el candidato fue un Mac, pero dado su precio acabamos maquetando con Ventura Publisher en un Inves turbo 8 Mhz.

Hasta el ochenta y nueve no volví a tocar un Mac y mi primera máquina propia fue un LC II en el noventa y dos.

Desde entonces, como cualquier otra obsesión, lo leí, escuche, pregunte y aprendí todo o casi todo lo que pude sobre aquellos bichos grises, creados pensando en quién los utilizaría y no en quién los vendería.

Hoy, aquella entrañable manzana de colores ha cambiado, y con el arco iris también se ha descolorido el ínteres por el usuario. Apple crea máquinas maravillosas, sí, pero ajenas, más cercanas a los “victim tech” y los ingenieros que al currito y el artista.

Y todo el mundo parece muy contento de como se hacen las cosas en Cupertino.

¿Donde esta la crítica? antes tan comun, pues no lo se, pero hasta que Apple me pague como evangelista, yo diré aquí lo que pienso, y probablemente escueza más de un Makero por poco pertinente, pero creo que la crítica es saludable y solo molestan las verdades incómodas.

Así que desde mi larga experiencia de usuario seré impertinente.

lunes, 27 de julio de 2009

La generosidad de Mocochof.

Estos niños de Gillermito son unos cielos, se rompen la cabeza para animarme el día y que empiece bien la semana.

Leo que como iniciativa comercial han creado una pagina en la que contestando a una serie de preguntas te aconsejan que PC es el que te conviene de todos los miles de cacharro ruindos que hay.


Bueno, resulta que si introduces las prestaciones de tu Mac como necesidades, ellos, muy sinceros, te contestan que no existe un ordenador como el que necesitas.


Y no se que me hace más gracia, si su ineptitud o su estúpida ingenuidad.


Sí claro, jamas de los jamases se les ocurriría decir que te compres un Mac, n i siquiera para arrancarlo con ruindos, que todo es posible, porque saben que en un arranque de curiosidad te da por probar ese otro sistema operativo que trae el Mac, lo más probable es que no vuelvas a usar ruindos.


Soy, todos deberían saberlo ya, un crítico muy crítico de la política de Cupertino — por cierto, deben estar contentos ya que han conseguido ser líderes en el mercado de ordenadores de alta gama, ósea , caros y para elites — , pero reconozco, siempre lo he hecho, que de momento y por ahora, el Mac es lo menso malo que disponible y que si bien la cosa no pinta muy bien porque desde mi humilde punto de vista, Apple pierde encanto día a día, tener un Mac sigue siendo la decisión más acertada en informática, aunque sea un mal menor.


Y hasta los de mocochof lo saben.


Bueno, he empezado la semana con una carcajada — sonrisa más bien — proporcionada por estos chicos, así que sin que sirva de precedente, gracias mocochof.


Jorge Díaz.

viernes, 17 de julio de 2009

¿Hay una gota de sensatez?

Leo que Apple podría bajarse el burro y ofrecer sus MBP sin la horrorosa pantalla brillante que tanto le gusta al “iluminado”, dicen que podría — obsérvese el condicional — ser una consecuencia de la presión que los profesionales , y cualquiera con buen gusto y el ojo educado, que coño, llevan ejerciendo meses.


Dicen que igual que paso con el FW que primero eliminaron y luego repusieron, puede que pase lo mismo con las pantallas.


Bueno, lo del FW supuso que casi de forma inmediata, el mercado de los profesionales de la música migrara a otras plataformas.

Supongo que el el departamento de iluminados de Cupertino se sorprendieron mucho al comprobar que sus expectativas de absorber la perdida de ese mercado musical 

ganando supuestamente el mercado educativo no correspondían a la realidad.


Igualmente, creo que han aprovechado una de la sesiones de quimioterapia de Jobs, para pillarle algo despistado y que de momento acepte que por mucho que le gusten los brillos, al la gran mayoría del mercado de Apple, es decir, el mercado creativo profesional, no nos gusta un carajo.


Peroooo… lo siento, ya se que aburre, pero es que es así, Apple se ha olvidado de los usuarios en provecho de una idea alucinada y fantástica del mundo que el “iluminado” tienen por bandera.

No olvidemos que Jobs se fue de Apple a crear Next, que si, que era una idea revolucionaria y tal… para los años ochenta.

Y que por razones tan sencilla como que era carísimo y que sus maravillas no coincidían en absoluto con lo que los usuarios  necesitaban, se fue a la mierda.


EN Next decían que si no entendías sus máquinas es que eras un anticuado y no eras capaz de de seguir el progreso y por supuesto, no merecías un Next.


¿Le suenan a ustedes estas cantinelas?


Bueno, Jobs se cargo Next — por otro lado, una buena idea — y ahora vuelve a las andadas en Apple, cuando ya ha agotado los proyectos que sacaron a la empresa del bache del mono Amelio.

Ahora los productos de Apple son “jobs way”, y jamas fueron tan criticados.


¿En el consejo de administración de Apple hay alguien que se halla dado cuenta del problema y ha aprovechado la ausencia del “iluminado” para intentar colar alguna gota de sensatez?


Unos MBP con pantalla mate sería una buena prueba de ello.


Como viejo Makero espero que que así sea, pero Jobs lleva deamsiado tiempo “modelando” Apple a su gusto.


En fin, ojalá me equivoque.


Jorge Díaz

Cuando que te copian no es un halago

Día a día veo como se presentan nuevos móviles, emepecuatros y otros gachet con  palurdas imitaciones de la tecnología táctiles implementada en los ipones e ituches.


Bueno, dicen que el mejor halago es que te copien, pero no creo que esto sirva de mucho si nadie se da cuenta de que te han copiado.

Cuando todo el mundo sabe que son copias, se sabe también que el original es original por algo y en realidad cualquier imitación es un quiero y no puedo, un conformarse con algo que parece pero no es.

Por eso hay tanta gente que compra falsificaciones a sabiendas.

Sin embargo, en este asunto, nadie o casi nadie sabe que un ipone o un itouch de Apple es imitado porque es mejor.


Los imitadores lanzan descaradamente a bombo y platillo el producto inferior copiado como un gran invento y sus usuarios creen que de verdad es original y lo que es peor, algunos creen que es una abuso que Apple copie y cobre al precio que cobra.

¿Para que coño sirve que algunos sepamos que un ipone no es un teléfono sino un ordenador de bolsillo con función telefónica y que en el sofgüare esta la verdadera maravilla si casi todo el mundo cree que un coreano táctil es lo mismo?


Pues… Según parece, a Cupertino les da lo mismo.


En Cupertino llevan mucho tiempo, y yo criticándoles por ello, pensando según la teoría balinesa.


¿Que que es eso?


Pues, unos amigos viajaron a Bali hace años, y vinieron contando que les habían aconsejado alquilar un coche con chofer ya que según la ley local, si tenían un accidente, sería ellos los culpables por definición ya que un extranjero no tiene porque estar allí, así que es por defecto, culpable.

La presunción de inocencia no se aplica a extranjeros, por lo visto.

Vamos, que si no sabes como son las cosas allí es por que tu no tienes porque estar allí.

Comentaban que menos mal que hicieron caso, ya que la circulación allí es solo apta para nativos.


En Cupertino siempre han ido a su bola, vale, de acuerdo. Han opinado que si tienes uno de sus productos ya sabes lo que tienes y que si no lo tienes es que no mereces tenerlo.


Y los Makeros estuvimos siempre muy orgullosos de nuestros Mac ya que eran maravillas tecnológicas.


Pero, desde que llego Job y su realidad distorsionada, la cosa ha evolucionado para mal.

Los productos de Apple siguen siendo punteros e infinitamente mejores que la competencia, pero cuando la chica lanzo el mazo a la pantalla, todos los mac estaban construidos por expertos usuarios que pensaban en como otros usuarios necesitaban trabajar con sus aparatos.

Ese fue el espíritu que llevo a Apple a ser una gran multinacional.


Pero ahora, los productos de Apple están hechos por ingenieros para ingenieros y hay que ser ingeniero para sentirse a gusto con ellos.

Se han olvidado de que el usuario no quiere tener cincuenta mil impresoras a las que conectarse con el plug an plai, sino que SU impresora funcione bien y punto.

Pero la única forma de usar una impresora antigüa con el tigre es usar un programa antigüo, porque la filosofía es, ACTUALIZA TU MAC, COMPRA PROGRAMAS Y PERIFERICOS NUEVOS, haz caja.


¿Porque coño tengo que sustituir mi veterana 3.000 si funciona de maravilla?, bueno, siempre y cuando imprima con una versión antigua del Acrobat, ya que ningún programa moderno sabe  aprovechar su viejo controlador.


Los Makeros presumíamos de la longevidad de nuestros Mac, pero ahora, debemos cuidarnos de actualizar nada, ya que si lo hacemos desencadenamos una espiral forzada de actualizaciones que puede ser, no solo cara, sino demencial.

Y aun me critican por seguir usando el tigre… ¡je! y el classic en muchos momentos y tan contento porque funciona perfectamente, que es más de lo que puedo decir del leopardo, que saliendo de las especificaciones de fabrica de apple es una lotería.


Pero a lo que voy es que Apple ha sobrevivido porque sus fieles usuarios éramos la mejor publicidad y gracias a nosotros crecieron.

Sin embargo, ahora que se han olvidado de nosotros, ¿como coño van a vender?


Si no hacen el más mínimo esfuerzo por marcar las diferencias entre sus productos — que la verdad es que ya no hay tanta diferencia en pro de la compatibilidad industrial — y los imitadores.

Y además, los usuarios ya no hacemos esfuerzos para hacer proselitismo, que los migrados igual que se pasaron al Mac se vuelven al PC si les viene bien.

Pues… no se… pero en ese caso, los imitadores pueden acabar siendo genuinos y el imitado segundo plato.


En fin, a ver si Job se muere de una vez, como se empeñan en matarlo los vendedores de PC, y en Cupertino se llevan un buen revolcón.

Con un poco de suerte, volvemos al espíritu original y Apple vuelve a ser diferente, abandonando la teoría balinesa.

Con un poco de suerte, el sucesor de Job hace lo que él hizo y desempolva alguna genialidad como se hizo en su día con los iMac.


Jorge Díaz.

miércoles, 15 de julio de 2009

Ojalá fuera cierto.

No suelo hacer referencia a lo que publican otros, pero dada al horrible sequía de novedades reseñables que en los últimos meses arrastra Cupertino… ¿que no?, ya, pero mire usted, una nueva versión del ipone, una próxima aparición de un nuevo sabor del SO y la renovación de la gama de portátiles, pues que quiere que le diga, a mi me parece más de lo mismo y toma dos tazones.

Y el insistente rumor sobre el Mac touch, pues… eso, que es un rumor del que llevamos oyendo hablar años y sí, hubiera sido un bombazo hace tres, cuando se empezaron a vender tuneos del MacBook para hacerlos táctiles.

Pero… ¿ahora?


Bueno, en otoño si acaso.


A lo que voy, he visto un anuncio de los correos gabachos y ojalá en Apple nos sorprendieran, no con esto, aunque estaría muy bien, sino simplemente eso, que ojalá nos sorprendieran con algo.


Eso, que es divertido el vídeo, sobre todo el diminuto erredos que pilota.


 http://www.break.com/index/macbook-transforms-into-mini-jet.html


Prometo no tomar como costumbre el poner enlaces.


Jorge Díaz.

Retorno al pasado

Quizás no todo pasado fue mejor, quizás.


Pero tampoco cualquier futuro es mejor. Es un grave error considerar que el progreso siempre es mejor, es menso pensar que el avanzar a cualquier precio solo por llegar a un supuesto futuro mejor es deseable porque al fín solo es una carrera a ciegas.


Hay que avanzar, sí, pero conservando lo bueno del pasado, mejorándolo, incorporando las buenas ideas del futuro, lo contrario es temerario.


Me explico; el mayor defecto del ruindos siempre fue su tendencia a quemar los barcos en cada actualización.

Sí, sí, sí, ya se, ruindos es compatible hacía atrás siempre, ¿verdad? Pero no es del todo cierto, — más bien del todo falso —,  a cada actualización, lo que en teoría debe seguir funcionando solo lo hace si se buscan parches y actualizaciones menores que en el mejor de los casos funcionan casi. Porque en la mayor parte de los casos hay que buscar nuevas versiones, generalmente de pago, de todas las herramientas que deseemos usar. De hecho de ahí viene la enorme tasa de piratería en ese entorno, mucho menor que en el mundo Mac.


Los Makeros nos hemos reído siempre a gusto con estas actualizaciones de mocochof, que a la hora de la verdad solo suponían perder las ventajas de lo viejo y conservar los defectos que se suman a los de la nueva instalación.

Los Makeros no teníamos ese problema. Nunca lo tuvimos porque el MacOS siempre se diseño desde el Lisa pensando en lo que necesitaba el usuario y entre esas necesidades estaba seguir usando sus herramientas de siempre que lo necesitara.

Aun recuerdo que no a mucho recupere archivos de texto de los primeros noventa confeccionados con Great Work bajo MacOS 7, y los use con el mismo programa en un G4 con el tigre.


Alguien se atreve a intentar algo parecido con un archivo confeccionado en un 286.


Las tres grandes revoluciones del Mac, esto es, el advenimiento de los RISC el sistema X y el intel, no han supuesto una ruptura con el pasado. No al menos de forma traumática, y eso es sin duda una de las grandes ventajas del espíritu Makero.


Cuando llegaron los procesadores RISC al principio se hablo de una ruptura ya que la arquitectura de programación para los 68.000 era fundamentalmente distinta e incompatible.

Al principio hubo problemas, sí, vimos los programas FAT y los optimizados, pero poco después, el mismo SO fue capaz de emular el código de los 68.000 y como esos programas necesitaban menos potencia y memoria, corrieron bien en los PPC aun siendo emulados.

El anterior ejemplo del Great es válido, ya que los archivos se generaron en un LC originalmente. 


Compatibilidad completa — o casi, que hay quién hila muy fino y lo dirá si yo no lo digo ahora —.


Luego llego el MacOS X y claro, el mismo problema, pero de serie hasta el Leopardo, el sistema incluyo un emulador que si bien no era todo lo optimizado que deseamos, ya que no funcionaba fino con ciertos periféricos y extensiones, pues eso,  nos permitía usar programas clásicos dignamente, y sobre todo sin tener que gastar una pasta en actualizaciones, muchas veces poco necesarias o justificadas.

Y con los intel… ¡aiva dios, ahí la cagamos señores!

Ya que los genios de cupertino, con Job a la cabeza, decidieron que había que romper con el pasado y si alguien necesitaba algo de él… que se compre un PC.


Ya se veía venir, ya que durante años, las quejas sobre el funcionamiento de la emulación no fructificaron en mejoras, como era tradicional, sino que simplemente justifico la eliminación del mismo con la excusa de la migración a intel.


Progreso a toda costa.


Para algunos ha supuesto un problema ya que tuvieron que “renovar” todos sus programas o bien dejar de hacer cosas por falta de herramientas.

Luego se quejan de que el pirateo halla crecido últimamente, no te jode.

Como si no fuera suficiente inversión un Mac pro de diez mil euros como para renovar dos docenas de programas y varias docenas de utilidades y gachet.


Bueno, pues por mucho que los usuarios hemos pedido un entorno clásico en los intel, los señores de Cupertino se empeñaron en que era técnicamente imposible.


Lo que según parece es imposible es que antepongan el ínteres de sus usuarios a las ansias de facturar de los accionistas, normalmente interesados en vender productos a toda costa.


La cosa es que el espíritu Makero parece haber sido expulsado de Cupertino.


Eso o las mentes brillantes ya no están allí porque NO es técnicamente imposible.


En la güeb fat-mac — un abrazo para mi viejo amigo Fran Iglesias, años que o se nada de él — he encontrado un pequeño programa que hace funcionar un entorno MacOS 9.0.4 en un intel, — incluso habla de que es posible una actualización a mejores sabores del nueve — y funciona aceptablemente bien.

El invento lo encontraran allí, así que no hablare de ello, que ya lo cuentan allí.


De lo que si hablare, una vez más y mira que es una pena tener que hacerlo tan a menudo, del alejamiento de sus usuarios que en Apple se esta llevando a cabo.


Los usuarios seguimos queriendo usar muchas cosas de nuestro pasado, más que nada porque por mucho que el presente del Mac sea una maravilla, el pasado ha sido y aun es, glorioso.

Puede que algunos solo tengamos que cambiar de máquina para usar ese programa que hace justo  lo que necesitamos para ese trabajo concreto que corre prisa, que para eso hay dieciocho en mi casa, la mayoría aun en buen uso.

Pero hay muchos usuarios que solo tienen un Mac o no tienen uno capaz de ejecutar sin problemas un MacOS 7, por ejemplo.

Ya. Pueden buscar en la red un programa que haga lo mismo o comprar un programa similar o una versión actualizada si existe… Ya.

Pero a veces es mucho más fácil crear un mapa en relieve con un Bryce de hace quince años que gastar equis cientos de euros en una versión para intel. Sobre todo si solo necesitamos ese mapa y ademas es para ayer. 


A lo largo de los años, van para veinte en mi caso, los Makeros hemos acumulado muchos programas que nos sacan de apuros en un momento dado, de ahí la justificación y la utilidad del entorno Classic.

Porque a veces lo antigüo es lo que hace justo lo que se necesita.


Pero en Cupertino ya no les importa lo que necesitamos los usuarios humildes, según ellos tenemos que cambiar a cada actualización o renovación de gama, de equipo y programas. Parece que no tenemos derecho a tener un Mac si no podemos pasar por caja a facturar a golpe de queinote.


Somos indignos.


Pero por suerte, el espíritu Makero quizás halla muerto en California pero seguimos existiendo los Makeros — ¿por cuanto tiempo?, no se — y uno de ellos, Ronald P. Regensburg, en lo mejor de la tradición, ha creado lo que le faltaba al Mac Intel; Un emulador de entorno Clásico.


Antes, en Apple tomaba buena nota de las cosas que los Makeros creaban por amor al Mac, para mejorarlo y lo incorporaban a la siguiente versión del SO.

Aún el Virtue Desktop fue incorporado en el Leopardo, aunque de forma menos eficiente para mi gusto — de hecho, e uno de los motivos, pero no el más importante, por lo que no uso el gato con manchas —.

A ver si con suerte estoy equivocado y en el próximo gato se puede emular un entorno clásico en condiciones, aunque me temo que para eso tendremos que esperar a que Job desaparezca de una vez y rogando para que quién lo sustituya sea un Makero, porque si no quizás tenga razón aquel inepto vendedor que decía que no había que comprar Mac porque cuando muera Job Apple desaparecerá.

Mientras, pues nos apañaremos con el SheepShaver y el Chubby–Bunny que así se llama este invento que a poco que funcione se convertirá en un imprescindible.



Jorge Díaz.

viernes, 10 de julio de 2009

Reflexiones sobre un Megabite.

Llevo dos días recuperando archivos antiguos, almacenados en viejos “Floppys” de 800 y 1.440 Kb.

Hay como unos 200, todos de hace unos de diez años, del 91, 92, 93, 94…

De los primeros Mac y de la época de mi primer Mac propio; un LC II, de 16 Mhz, con 4 Mb. de Ram y 80 Mb de disco duro.

En aquella época trabajaba con Freehand 3 y 3.1, el Quark 3 y el Photoshop 2 que apenas funcionaba en aquella maquina, no se podían trabajar con imágenes de más de  uno o dos Mb si uno no quería eternizarse en un simple volteo, Great Work… 


Todos esos “Floppys” suponen años de trabajos guardados, — que de la basura ni hablamos —, sacar y volver a grabar los archivos para no llenar el disco duro y poder tener hueco suficiente para imprimir.

Para que Photoshop no empezara con el molesto no hay sitio en el disco.

Porque por entonces, cuando el disco estaba lleno, el Mac de Sistema 7 nos decía aquello de no hay suficiente espacio disponible en el disco para la acción solicitada, libere espacio y vuelva a intentarlo más tarde.

No, claro, los más jóvenes emigrantes — me niego a usar anglicismos cuando hay palabras aceptables en castellano — no conocen estos placeres, y se quejan cuando tarda un poco en imprimir un documento o los archivos temporales se comen unos cuantos Gigabites de disco.


Por aquel entonces yo soñaba con un Quadra 700, poco después con un Quadra 800 o 840 Av — que gran máquina —, soñaba con 30 o 40 Mb de ram y por lo menos 50 Mhz en un Motorola 68040.


Diez años después tenía un poderoso G4 AGP 400 Mhz con 640 Mb de ram y 30 Gb de discos duros, en plural, tres para ser más exacto.


¿Como es posible que me pasase horas sacando archivos a CD hasta hacerles reventar las costuras para poder dejar sitio libre en los discos duros y que Photoshop no me dijera que no puede trabajar porque los discos de memoria virtual estaban llenos?.


Todos los archivos almacenados en Floppys me caben en un par de CD, los importantes, claro… pero los CD de trabajos más modernos se multiplican por las estanterías


(…)


… Todo esto lo escribí allá por el 2.000,  — o mejor dicho, lo deje a medio escribir —, para publicarlo en un foro.

Han pasado nueve años más.

Y al releerlo me doy cuenta que la idea que me animo entonces no solo sigue vigente, sino que es más cierta, más acertada que nunca.


Simplemente, ahora, la maquina que uso es un Intel — que vergüenza para un Mackero purista, leche — Core Duo a 2 Ghz, con un Gb y medio de Ram y dos discos  con 350 Gb de espacio en total.

El G4 que arriba mencionaba, ahora es servidor de archivos e impresión, con medio Terabit de discos USCSI, conectado por red FW al MBP.

El poderoso PowerBook, pese a ser un buen moustruito, no es lo más de apple cuando escribo esto — siempre hay cosas más “poderosas”—.


De serie, un Mac Pro del 2.008 equipa un doble procesador de cuatro corazones hasta 3’2 Ghz. con unos 4 u 8 Gb de Ram en plan básico — hasta 32 Gb — y un disco de un Tb pa empezar, que se le pueden poner cuatro o más, claro.


Y que quiero decir con esto, pues que en dieciocho años lo “necesario” para poder ir tirando se ha multiplicado por  200 en cuanto a velocidad de procesador, por 2.000 en cuanto a la Ram y por… ¡13.000! en cuanto a capacidad de disco.


Dicen que la potencia de los ordenadores se dobla cada dieciocho meses.


En dieciocho años, con esa progresión matemática y salvo que un experto me corrija, los ordenadores deberían haber multiplicado su potencia por 2.000, es decir, que en cuanto a velocidad vamos muy por debajo de esa regla, hoy deberiamos usar máquinas con una velocidad de proceso de unos 32 Ghz.

¿O no?,

Porque una máquina de dos procesadores y ocho núcleos es en la práctica mucho más rápida que un hipotético procesador mono núcleo a 32 Ghz., ya que al multiplicar los núcleos no obtenemos un incremento numérico de rendimiento sino exponencial.

¿Cuanto mas rápido es un pro ocho corazones que un LC?

Pues sí, bastante más de 500 veces.


De acuerdo, pulpo como animal de compañía, se acepta. Se ha superado con mucho la regla de los dieciocho meses.


Pero donde la cosa es brutal, comparando el desarrollo con la susodicha chorrada… digo… regla, es en disco y memoria.


Con el LC necesitaba una media de diez o doce floppys a la semana, hoy necesito lo mismo pero en DVD para satisfacción de los piratas de la esgae, — hombre, de media y más o menos, ¿vale? —, así que si gastaba 14 Mb. de almacenamiento a la semana, ahora gasto 40 Gb.


Según la regla, debería usar 7 Gb, es decir, dos DVD, pero no, eso lo gasto a la semana, de media en almacenar fotos, cada dos meses, entre originales en bruto, “reveladas” y “retocadas” lleno el disco de respaldo de 250 Gb. pero las fotos pesan 50 Mb de media, claro está.


No me cuadra.


Pero lo que me resulta más llamativo no es que la potencia, el almacenamiento y la memoria no halla seguido la famosa regla, que a fin de cuentas nadie se ha tomado en serio de verdad, salvo algún enteradillo capullete en sus conferencias. 

Como tampoco nadie se tomó en serio a Gillermito Puertas cuando dijo que jamas sería necesario más de 512 Kb para ejecutar un programa.

Ya le vale al tío profeta. 


Bueno, sí, hubo y hay quien se toma en serio estas frases.


Allá ellos.


Lo que me anonada de veras es la paradoja de la percepción.


Porque… ¿cual es el motivo por el que compramos un nuevo mac?


Vale, de acuerdo, dejemos a un lado el síndrome de juguete nuevo, el ansia consumista, o el simple deseo de aparentar.

Al Víctima Tecnológica lo dejamos por perdido — me niego a usar anglicismos —.

También obviemos el caso de que el Mac deje de funcionar… eso no pasa… o no pasaba casi nunca, que ya llevo unos cuantos reparados.


Por lo general siempre cambiamos de Mac porque se nos queda pequeño.


Necesitamos más sitio para guardar cosas, que son más complejas y grandes.


Necesitamos mas velocidad para trabajar más deprisa con programas más potentes y más sofisticados que al final trabajan a la misma velocidad que la versión anterior en el Mac anterior, pero con mucho más lujo, claro.

Y curiosamente, al poco de tener el nuevo maquinón ya no nos parece tan rápido.


Necesitamos más memoria… que nunca hay suficiente…


¡Alto ahí!


¿Que he dicho?, ¿que nunca hay suficiente memoria?


¡Sí, claro!, es cierto, nunca tenemos suficiente… 


Pero ¿como es posible?, tenemos 2.000 veces más Ram y 13.000 veces más disco…


La percepción.


En el noventa, se contrataba a los nuevos valores informáticos principalmente por su capacidad de depurar programas en unos cuanto Kb, y hacerlos funcionar más que eficientemente usando un mínimo de recursos porque eran caros y escasos.

Hoy se buscan programadores que hagan cosas espectaculares y muy “guaís”, pero no importa que sus programas tengan cientos de lineas basura y docenas de bichitos e incompatibilidades, porque como se dispone de mucho espacio de disco, mucho procesador y mucha Ram, la “limpieza” no es prioritaria y sí el Diseño y la  innovación.


El Sistema del Plus, cabía en un disquete de 800 Kb. funcionaba con con un Mb de Ram y dejaba sitio para hacer virgerias en el Mac Paint.

El Siete ocupaba 15 Mb. en el LC y con el Rest Edit lo personalizabas en dos patadas sin saber que coña es una variable.

El Nueve solo ocupaba 150 Mb y hacía volar un Mirrorer.

El Tigre ocupa casi diez Gb de los cuales la gran mayoría son librerias y controladores de cosas que nunca usaremos, pero que Apple pone en el MacOSX sin preguntarnos si queremos o no instalarlos, para que podamos conectar y usar en teoría. Porque ni siquiera es cierto, porque al día siguiente de publicarse la versión del Sistema, los fabricantes han lanzado dos docenas de periféricos para los cuales tendremos que instalar sus nuevos controladores — si los hay — porque Apple no disponía de ellos cuando crearon el S.O.

Y sin contar con utilidades, programas multimedia, X11 y demás pijaditas adjuntas del Sistema, claro.


No hablemos de la política de hacer a los usuarios betatester paganos, y así ahorrar tiempo y dinero en desarrollo.

Porque todas las versiones mencionadas de los S.O. eran productos finales muy depurados, y si vemos el incremento de parches y versiones en el tiempo, nos damos cuenta de lo cuidados que eran y lo poco cuidados que parecen los S.O. actuale sen comparación.


Pero el caso es que en el Plus, el S.O. era un 25% de los recursos de disco — que no había disco duro generalmente, si se usaba un SC40 suponía un 0,6%—, en el LC era un 12%, en el G4 suponía un 1’2%, pero en el BMP ocupa casi el 10% del disco.


Es impresión mía o vamos para atrás como los cangrejos.


Y es que siempre queremos lo más fácil, lo más bonito, lo más sorprendente, ordenadores de película de ciencia ficción… Grande, rápido. bonito, y barato, claro.


Y Jobs nos lo da, él encantado, claro.


Dejando a un lado que nunca tenemos bastante y nos quejamos de vicio.


No puedo menos que preguntarme que podría hacer un MacOSX en un Mac Pro, si se hubiera desarrollado bajo las premisas de economía, funcionalidad, simplicidad y facilidad que hicieron famosos los Mac.

En vez de ser un espectáculo audiovisual a medio desarrollar, que no llega a madurar porque hay que lanzar algo más espectacular lo antes posible y así satisfacer las ansias del mercado y los sueños de los Víctimas tecnológicas.


Ya se, el Unix del X es mucho más avanzado y potente que el S.O. clásico, pero… me gustaría ver que podría hacer un MacOSX desarrollado con la ilusión puesta en el Seis.


Bueno, soñar es libre, ¿no?


El caso es que nunca tendremos bastante, así que… para que preocuparnos ¿no?


Jorge Díaz.

Como soy pobre...

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